Si ayer os comentaba cómo convertiros en músicos con vuestro
Crayon Piano, hoy toca hablar de
Songify, la manera más sencilla de convertirte en un pésimo cantante. Desde que me descubrieron esta App, tengo la teoría de que las canciones de reggaeton y demás familia las hacen todas así.
Las risas con Songify están aseguradas y es ideal para pasar la tarde, noche o día entero con amigos, haciendo cosas no productivas.
El funcionamiento es muy simple, lo hace casi todo la aplicación; tú sólo tienes que dar un toque a la pantalla y grabar unas cuantas frases que quieres que aparezcan en la canción (por experiencia propia, he de añadir que siempre hacen más gracia las canciones que hablan de cosas estúpidas, asquerosas o sin sentido). Vamos, que esta es la típica aplicación que saca tu más profundo yo infantil a lo
feel-like-a-5-years-old y te grabarás diciendo un montón de guarradas.
La aplicación se encarga de remezclar tus frases y te mostrará una maravillosa canción que, además, puedes grabar en la memoria del dispositivo o incluso compartir por e-mail o en redes sociales como Facebook o Twitter.
Además, Songify tiene una sección dedicada a canciones subidas por otros, que también es bastante divertida (aunque la mayoría son canciones en inglés).

Songify es
gratuito, aunque luego se pueden comprar diferentes estilos de música mediante las
compras dentro de la aplicación. No recomiendo comprar ningún estilo más, no merece la pena, con los tres que vienen tienes para reírte varias horas.
Con la misma mecánica e interfaz, también existe gratis la App
Talkapella, que recrea canciones clásicas.
Ambas aplicaciones son compatibles tanto con
iPhone e
iPod Touch (con micrófono) como con
iPad, aunque no existe versión nativa para este último.
Songify
Precio: gratuita
Talkapella
Precio: gratuita